Información Técnica

Pararrayos Saint-Elme

Funcionamiento

Estimulación piezoeléctrica

El principio del pararrayos Saint-Elme consiste en aumentar el número de cargas libres (partículas ionizadas y electrones) en el aire cercano del pararrayos y crear, en presencia de un campo eléctrico nube-suelo, un canal de elevada conductividad relativa constituyendo un camino preferencial para el rayo.

Cabeza captadora

La creación de cargas libres se hace por efecto Corona aplicando sobre la(s) punta(s) ionizantes del pararrayo Saint-Elme la tensión proporcionada por las células de cerámica piezo-eléctrica cuya propiedad es producir una tensión muy elevada por un simple cambio en la presión aplicada. El pararrayos Saint-Elme esta equipado de un dispositivo mecánico que permite convertir el esfuerzo resultado de la acción del viento sobre el pararrayo en presión sobre las céulas piezoeléctricas. La tensión así proporcionada esta aplicada, a través del cable de alta tensión que corre por el interior del asta, sobre la punta ionizante para crear, por el efecto Corona, cargas libres. Estas cargas serán después expulsadas, por el efecto VENTURI (circulación forzada del aire), de la cabeza perfilada del pararrayos. Cuando están al exterior de la cabeza, estas cargas están sometidas al campo eléctrico nube-suelo, según la polaridad de la nube (cargas positivas o negativas a su base) y el sentido de la descarga (ascendente o descendente), cuatro tipos de descarga pueden suceder. Bajo nuestras latitudes, medidas estadísticas en el campo, han demostrado que más de un 90% de las descargas son golpes de rayo descendente de tipo negativo.

Transductor

El aumentar artificialmente la densidad iónica del aire cercano a un electrodo favorece la disminución del potencial de ruptura.

Por lo tanto favorece a :

  • El aumento del campo eléctrico local.
  • La presencia de un electrón en la punta captadora. (electrón escaso en la atmósfera e indispensable en el proceso al cebado).
  • La creación de un canal de aire ionizado

 

 

El rayo es un fenómeno natural presente en todas las latitudes, siendo el causante de numerosos desastres con elevadísimos costos en bienes materiales y humanos. Citamos algunas cifras anuales:

1,000,000 de rayos

20,000 siniestros debido al rayo entre los cuales 15,000 son incendios

Un 13% de los incidentes sobre material informático es provocado por los efectos del rayo